A continuación te comento algunas de las ventajas de la terapia online. Verás que es una opción que se adapta perfectamente a muchas necesidades. Puede ser el formato que elijas o puede ser también un recurso en momentos en que la opción presencial no sea posible.
La terapia online te permite hacer las sesiones desde cualquier lugar con conexión a internet y un teléfono móvil, un ordenador o una tablet.
Te ahorras los desplazamientos, lo que significa un ahorro de tiempo y de dinero en transporte.
Cuando haces una sesión de terapia online, cuando ésta termina, es más difícil desconectar de la sesión, es más fácil quedarte con lo que has sacado de ella, te puedes quedar ahí, observándote, ¿Qué te has llevado? ¿Cómo están tu mente, tu cuerpo y tus emociones? Como sigues en ese espacio tranquilo y seguro, puedes aprovechar para escribirlo y puede ser una información útil para la siguiente sesión.
La comodidad de poder hacer la sesión desde casa permite que tanto tú como yo podamos valorar hacer sesiones fuera del horario habitual, incluidos fines de semana si hace falta o en franjas horarias más extensas.
Facilita combinar la terapia con el trabajo, el estudio o otras responsabilidades, familiares o de cualquier otro tipo.
La flexibilidad horaria y de ubicación que permiten las sesiones de terapia online facilita mantener la regularidad de las sesiones.
En caso de cambiar de ciudad o país podemos mantener la relación terapéutica.
Hay personas que quieren llevar con discreción el hecho de estar haciendo terapia, es algo muy personal y es totalmente respetable.
Si te sientes incómodo/a teniendo que ir a un centro de terapia, la terapia online te ofrece mayor discreción.
Como no tengo que reservar una sala, si es necesario puedo reducir un poco el coste de la sesión.
Esta posibilidad de reducir un poco el precio responde solamente a este motivo de ahorrarme el coste de la sala. No soy partidario de bajar el precio por ser formato online. Como estoy comentando en esta sección, la terapia online es una opción perfectamente válida.
Menos probabilidad de retrasos entre citas o de agendas saturadas, comparado con consultorios presenciales. Al no tener que adaptarnos a unos horarios reducidos motivados por tener que tener en cuenta el tiempo de los desplazamientos, el horario disponible aumenta.
La distancia física implica que como terapeuta ponga especial atención a ir comprobando durante la sesión cómo estás, qué necesitas de mí, etc … Si bien en una sesión presencial tengo más acceso a la fenomenología, puedo dar por sentado que el hecho de estar cerca, en la sala, signifique que ya estás sintiendo mi presencia, que la relación está funcionando, etc… y quizá no es así.
Obviamente, en sesiones presenciales estoy atento a esto también, pero en sesiones online el menor acceso a la fenomenología despierta mi necesidad de ir comprobando el estado del cliente durante la sesión, así como también al inicio y al final de la sesión.
Conseguir esta presencia en la distancia ayuda a que puedas experimentar que también en momentos en que estés solo/a físicamente puedes sentir el calor humano de un otro que está acompañándote. Muchas veces, una palabra, una observación, incluso una pregunta, ya son suficientes para sentirte arropado/a.
La distancia física entre cliente y terapeuta que se da en las sesiones de terapia online es una oportunidad para desarrollar nuevas técnicas para trabajar los aspectos necesarios en cada cliente.
Muchos recursos de la terapia gestalt se pueden aplicar en formato de terapia gestalt online, a veces con algunas modificaciones, a veces si necesidad de ello.
La
distancia física se acorta estando emocionalmente presente y cercano. Así es
como trabaja un terapeuta gestalt. Del mismo modo que un cliente se puede sentir muy lejos de su terapeuta en una sesión presencial, o al revés, se puede sentir invadido.
En la sesión de terapia gestalt online, en cierta manera, el terapeuta “entra” en casa del cliente, en su espacio. Lo que se ve a través de la pantalla del espacio en el que está el cliente, puede dar mucha información, a veces incluso en algunos pequeños detalles. ¿Parece un espacio cómodo? ¿Es un espacio tranquilo? ¿Hay interrupciones por haber alguien más en casa?, etc… Esa es una información a la que difícilmente tendrá acceso el terapeuta en las sesiones presenciales.
Personalmente me sorprendió lo productivas que fueron mis sesiones de terapia gestalt online con mi terapeuta cuando empecé con este formato durante la pandemia de 2020.
Le sentí siempre cerca, presente, y no sentía la distancia física que nos separaba.
Pudimos hacer dinámicas de terapia gestalt que me sirvieron mucho, trabajando aspectos nucleares de mí que han sido gran parte de la base de mi proceso personal.
Como terapeuta he tenido experiencias muy gratificantes con las sesiones online con clientes que viven lejos de mi ciudad, de modo que el formato online era el único posible. Desde la distancia he podido acompañar a estas personas en sus procesos y ayudarles en aquello que les llevaba a terapia y, como suele ocurrir, también con lo nuevo que iba apareciendo en las sesiones.
Si quieres que te acompañe en tu proceso terapéutico y de crecimiento personal, ya sea en formato online o presencial,
contacta conmigo, será un placer acompañarte.. 🙂